Hazme un último favor, ven a verme por última vez. Cuando llegues apaga la luz y cierra las cortinas y si puedes camina con los ojos cerrados hasta que llegues al lugar donde estaré sentada. Ahí, frente a mi no hables, solo pasa tus manos sobre mi cara; la sentirás empapada de mis lágrimas, luego ponlas sobre mi pecho. Sentirás el algo con el que te quise latiendo tan fuerte y tan rápidamente que te dará la impresión que te está empujando la mano, pidiendo que lo dejes salir. Si abres los ojos, estará tan oscuro que no verás nada y solo escucharas el agobiante silencio del vacío del cuarto. Cuando sientas que te empiece a faltar el aire vete, házle el amor a quien sea que se deje una vez más y pregúntate si alguien en la vida te va a querer como yo te quise a ti.
Sobre la entrada:
-Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia-
3 comentarios:
mmmm
toing! que rico, poner las manos en el pecho.
Pao te quiero uoh
awww y yo a ti..
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